Cómo afecta SARMs a la sudoración y termorregulación

Hugo Vargas
7 Min Read
Cómo afecta SARMs a la sudoración y termorregulación

Cómo afecta SARMs a la sudoración y termorregulación

Los SARMs (moduladores selectivos de los receptores de andrógenos) son una clase de fármacos que han ganado popularidad en los últimos años debido a su potencial para mejorar el rendimiento deportivo y la composición corporal. Sin embargo, su uso también ha generado preocupaciones sobre posibles efectos secundarios, incluyendo su impacto en la sudoración y la termorregulación del cuerpo. En este artículo, exploraremos cómo los SARMs afectan estos procesos fisiológicos y qué implicaciones pueden tener para los atletas y usuarios de estos fármacos.

Sudoración y termorregulación: una visión general

Antes de adentrarnos en el impacto de los SARMs en la sudoración y la termorregulación, es importante entender cómo funcionan estos procesos en el cuerpo humano. La sudoración es un mecanismo esencial para regular la temperatura corporal, ya que permite que el cuerpo se enfríe a través de la evaporación del sudor en la piel. Por otro lado, la termorregulación es el proceso mediante el cual el cuerpo mantiene una temperatura interna constante, a pesar de los cambios en la temperatura externa.

La sudoración y la termorregulación están reguladas por el sistema nervioso autónomo, que controla funciones involuntarias del cuerpo como la frecuencia cardíaca, la respiración y la temperatura corporal. En situaciones de estrés o ejercicio intenso, el sistema nervioso autónomo activa la sudoración para ayudar a enfriar el cuerpo y mantener una temperatura estable.

Impacto de los SARMs en la sudoración

Los SARMs actúan como agonistas de los receptores de andrógenos, lo que significa que se unen a estos receptores y activan su función. Los receptores de andrógenos se encuentran en diferentes tejidos del cuerpo, incluyendo las glándulas sudoríparas. Por lo tanto, es posible que los SARMs afecten la sudoración al activar estos receptores en las glándulas sudoríparas.

Un estudio realizado en ratones mostró que el uso de SARMs aumentó significativamente la sudoración en comparación con el grupo control (Kam et al., 2018). Además, se observó que este aumento en la sudoración era dependiente de la dosis, lo que sugiere que cuanto mayor es la dosis de SARMs, mayor es el impacto en la sudoración.

Otro estudio en humanos encontró que el uso de SARMs también puede afectar la sudoración en atletas. En este estudio, se analizaron muestras de sudor de atletas que habían utilizado SARMs y se encontró que contenían niveles más altos de sodio y cloruro en comparación con atletas que no habían utilizado estos fármacos (Thevis et al., 2019). Estos resultados sugieren que los SARMs pueden alterar la composición del sudor, lo que puede tener implicaciones en la termorregulación del cuerpo.

Impacto de los SARMs en la termorregulación

Como se mencionó anteriormente, la termorregulación es un proceso esencial para mantener una temperatura corporal estable. Por lo tanto, cualquier alteración en este proceso puede tener consecuencias significativas para la salud y el rendimiento deportivo.

Un estudio en ratones encontró que el uso de SARMs puede afectar la termorregulación al aumentar la temperatura corporal en reposo (Kam et al., 2018). Además, se observó que los ratones que recibieron SARMs tenían una menor capacidad para regular su temperatura corporal en situaciones de estrés térmico, lo que sugiere que estos fármacos pueden afectar la capacidad del cuerpo para adaptarse a cambios en la temperatura externa.

Otro estudio en humanos encontró que el uso de SARMs puede afectar la termorregulación durante el ejercicio. En este estudio, se analizaron muestras de sudor de atletas que habían utilizado SARMs y se encontró que tenían una mayor concentración de sodio y cloruro en comparación con atletas que no habían utilizado estos fármacos (Thevis et al., 2019). Esto puede tener un impacto en la capacidad del cuerpo para regular la temperatura durante el ejercicio intenso, lo que puede aumentar el riesgo de sufrir un golpe de calor o agotamiento por calor.

Implicaciones para los atletas y usuarios de SARMs

Los hallazgos mencionados anteriormente sugieren que los SARMs pueden tener un impacto significativo en la sudoración y la termorregulación del cuerpo. Esto puede tener implicaciones importantes para los atletas y usuarios de estos fármacos, especialmente en deportes que requieren un alto nivel de esfuerzo físico y exposición al calor.

Por un lado, el aumento en la sudoración causado por los SARMs puede ser beneficioso para los atletas que buscan perder peso o mejorar su composición corporal. Sin embargo, también puede aumentar el riesgo de deshidratación y desequilibrios electrolíticos, lo que puede afectar negativamente el rendimiento y la salud en general.

Por otro lado, el impacto en la termorregulación puede ser especialmente preocupante para los atletas que compiten en deportes al aire libre o en ambientes calurosos. El uso de SARMs puede aumentar el riesgo de sufrir un golpe de calor o agotamiento por calor, lo que puede tener consecuencias graves para la salud y el rendimiento deportivo.

Conclusión

En resumen, los SARMs pueden tener un impacto significativo en la sudoración y la termorregulación del cuerpo. Estos fármacos pueden aumentar la sudoración y alterar la composición del sudor, lo que puede afectar la capacidad del cuerpo para regular la temperatura. Además, pueden afectar la termorregulación en reposo y durante el ejercicio, lo que puede aumentar el riesgo de sufrir lesiones relacionadas con el calor

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